RASD 40 años después

Fuente: kosmos-polis.com por @abdulahmadrid

El 27 de febrero de 1976, el Estado del Sahara Occidental, la RASD, anunciaba al mundo, por voz del Frente Polisario, su nacimiento como Estado independiente y soberano. Después de haber solucionado lo más urgente (satisfacer las exigencias de la población para organizar su salud, su subsistencia, su seguridad, su estructuración estatal, etc.), la RASD
se impuso progresivamente por su combate tanto político como militar y diplomático. En el momento de los balances, después de cuarenta años de existencia y de lucha, cabe constatar que ha logrado, ante la sorpresa del mundo entero, superar todos los obstáculos y afirmarse en la escena internacional.

Como saben, desde hace ya más de 40 años, el Estado español sigue siendo la potencia administradora responsable de finiquitar el proceso de descolonización del Sáhara Occidental. Un proceso que, tal y como la legalidad internacional indica, se clausurará con la expresión de la libre voluntad política del Pueblo Saharaui, mediante un referéndum que materialice su derecho a la autodeterminación.

Durante estos 40 años, las personas solidarias y amigas del Pueblo Saharaui han visto numerosas declaraciones de buenas intenciones de diferentes partidos en favor del derecho del Pueblo Saharaui a elegir su futuro político, en la línea de las resoluciones de Naciones Unidas. Sin embargo, también han visto, lamentablemente, cómo esos mismos partidos que en la oposición o en campañas electorales levantaban la bandera saharaui y se mostraban como defensores de la legalidad, han olvidado sus promesas nada más llegar a sus puestos de Gobierno.

Recordamos que este año del 40 aniversario de la proclamación de la República Saharaui, así como que el Estado español está ocupando un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es, sin duda, una gran oportunidad para que la potencia administradora, responsable de poner fin a este proceso de descolonización, es decir, el Estado español, adopte una postura proactiva y se posicione para que la legalidad internacional se materialice en el Sáhara Occidental.

Desbloquear el tema sólo se puede hacer a través de la exigencia, con firmeza, a Marruecos para que cumpla con la legalidad y respete el derecho inalienable del Pueblo Saharaui a su autodeterminación.

La situación de ocupación ilegal durante más de 40 años por Marruecos de los territorios del Sáhara Occidental solo ha sido posible por una acción permanente de represión sobre el pueblo saharaui vulnerándose los derechos humanos de manera continuada: Detenciones arbitrarias, encarcelamientos, desapariciones, torturas, juicios sin garantías, prohibición de manifestaciones o de asociación, e incluso asesinatos, que ha creado una situación explosiva en todo el territorio. Esa represión jamás ha logrado vencer la resistencia de los saharauis a lo largo de estos 40 años.

El Secretario General de las Naciones Unidas, recientemente, conoció una realidad dolorosa causada por la ocupación marroquí del Sahara Occidental que se concreta en una diáspora y una situación de refugio que sufre el pueblo saharaui desde hace más de cuarenta años, tal como constató la vital necesidad de acelerar la solución que permita a los refugiados saharauis ejercer su derecho a la autodeterminación, la independencia y regresar a su tierra natal en libertad y dignidad, y, en segundo lugar, la necesidad de intensificar y diversificar la asistencia humanitaria dirigida a ellos.

El gobierno marroquí recurre, hoy como ayer, a la falacia para confundir la opinión pública marroquí y la opinión pública internacional. Utiliza una terminología extraña y engañosa, que no es adoptada por las Naciones Unidas en sus decisiones, ni en sus prácticas: (Sahara marroquí, recuperar las provincias del sur, referéndum de confirmación de la marroquinidad, soberanía marroquí sobre el Sahara, Frente separatista…).

Decir que el Sahara Occidental está bajo la ocupación marroquí no es nada nuevo, y no solo el Sr. Ban Ki-moon, es quien lo dice porque esta realidad es innegable, no sólo por el contenido de las resoluciones de las Naciones Unidas más aún por los hechos y los procedimientos internacionales, legales y políticos. Negar esto es meramente una terquedad absurda de un culpable amante de la injusticia.

Desde el punto de vista del derecho internacional, cualquier acuerdo o inversión extranjera en cooperación con el Reino de Marruecos en el territorio del Sahara Occidental supone un claro expolio ya que Marruecos no tiene derecho a disponer de la riqueza del pueblo saharaui, Únicamente éste último es el dueño del derecho y la soberanía.

Estos hechos y otros son los que impulsaron al Tribunal Europeo el 10 de diciembre del año pasado- 2015- a emitir la decisión de anular la cooperación agrícola entre la UE y el Reino de Marruecos porque abarca el Sahara Occidental que Marruecos no ostenta la soberanía del Sahara Occidental ni existe fundamento jurídico que legitime su presencia en este territorio.

Los Estados Unidos han sido claros cuando firmaron el acuerdo de libre comercio con el Reino de Marruecos en 2004 negándose de incluir el territorio del Sahara Occidental, porque las Naciones Unidas no reconocen la soberanía de Marruecos sobre este territorio.

La solución es simple y clara, es instaurar la paz y la justicia sometiéndose a la legalidad , el derecho, la democracia, la transparencia, y cumplir con el requerimiento internacional para entablar negociaciones directas y serias para la descolonización del Sahara Occidental- la última colonia en África- mediante la organización de un referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui bajo la supervisión, la organización y garantías de las Naciones Unidas basado en el plan de arreglo de las Naciones Unidas y la Unión Africana del año 1991 que fue firmado por las dos partes en el conflicto, el Frente Polisario y Marruecos, y aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Delegación Saharaui en España - Este sitio usa cookies para mejorar la experiencia de navegación y uso de la web. política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies